El patrimonio ferrocarrilero: vanguardia y palabra

 Por Omar López Monroy*


En 2026 el Museo de los Ferrocarrileros (MF) cumplirá sus primeros veinte años de vida; su creación y ruta de trabajo han estado encabezadas por el luchador social Salvador Zarco Flores, “uno de nuestros imprescindibles”, a decir de Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión en La Jornada. La vocación del recinto es la difusión del trabajo y la lucha de las y los trabajadores ferrocarrileros a través de exposiciones, talleres, la activación de un cineclub, y el Libro Club Teodoro Larrey, espacio emblemático del museo.

Fachada del Museo de los Ferrocarrileros, lo que antes fue la estación de La Villa.
Fotografía tomada por Zyanya Mejía



I

La lucha social como patrimonio: esa es la esencia del Museo de los Ferrocarrileros, que poco a poco se fue gestando en la mente y corazón ferrocarrilero de Salvador Zarco. Siendo un joven estudiante de filosofía, Zarco participó decididamente en el Movimiento Estudiantil en 1968; este mismo año fue beneficiado con una beca de tres años para estudiar en la Real y Pontificia Universidad del Palacio Negro de Lecumberri –tal cual escribe con gran ironía Zarco Flores en sus datos curriculares. Antes de ser procesado penalmente sufrió –al parecer– la única forma de investigación que tenían las fuerzas del orden del régimen priista de aquellos años: la tortura. Al salir de la cárcel participó en la primera manifestación estudiantil tras la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco, que se convertiría en el llamado Halconazo, del 10 de junio de 1971. El régimen volvió al ataque y, como en Tlatelolco, reprimió la manifestación con beneplácito de algunos empresarios, líderes religiosos y parte de la sociedad mexicana.

En el Palacio Negro tuvo como libro de cabecera Historia del Movimiento Obrero Ferrocarrilero en México 1890-1943, de Marcelo N. Rodea; por él abrazó la idea de convertirse en ferrocarrilero. Llegó a ser secretario general del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM). Acompañó la lucha ferrocarrilera hasta que el represor gobierno encabezado por el hoy “demócrata” expresidente Ernesto Zedillo, consumó la privatización y entrega de casi todo el sistema ferroviario. Salvador fue corrido de su empleo por defender su fuente de trabajo.

Fotografía de la publicación original.


II

De a poco los ferrocarriles han vuelto a surcar el horizonte mexicano. En 2006, la entonces delegada en Gustavo A. Madero, Patricia Ruiz Anchondo, apoyó la creación del Museo de los Ferrocarrileros en la antigua estación ferrocarrilera de La Villa, donde en el siglo XIX saliera el primer viaje en ferrocarril a Veracruz. Raquel Sosa, entonces secretaria de Cultura de Ciudad de México –a la cual está adscrito el museo desde su creación–, para encabezar el recinto propuso a Salvador Zarco, quien llevaba años buscando apoyo para la creación del mismo.

Una de las primeras actividades y acciones del museo fue realizar un viaje en tranvía para conmemorar el 150 aniversario del primer viaje de México a La Villa en 2007. En plena efervescencia urbana, irrumpió la memoria ferrocarrilera, las personas que iban a bordo del tranvía que se consiguió para tales fines iban caracterizadas a la usanza del siglo XIX. El tren-tranvía surcó la atmósfera citadina como un augurio.

Los ferrocarrileros en su momento fueron la vanguardia para los movimientos sindicales obreros, tomaron las calles para hacer escuchar su voz; los primeros presos políticos mexicanos del siglo XX fueran trabajadores ferrocarrileros. En 2015, a instancias del maestro Zarco, se creó el video documental Fermín: semblanza de un ferrocarrilero nacido en la colonia Guerrero, en el que se da cuenta de la participación de un contingente de ferrocarrileros a la concentración del Movimiento Estudiantil aquel fatídico 2 de octubre de 1968.

La de los ferrocarrileros ha sido una lucha por la soberanía mexicana, sentencia el maestro Zarco Flores. En las decenas de exposiciones que se han presentado en el recinto se ha dado cuenta de ello, sobre todo a través del uso de la fotografía como memoria histórica; entre dichas exposiciones destacan Del tinacal a la aduana. El pulque y el ferrocarril (2011) y La huelga de los mecánicos, 1926 y 1927 (2020).

III

Flor y canto/in xochitl, in cuicatl, en náhuatl. Estos términos servían para nombrar la poesía y expresiones literarias antes de la violenta llegada de los españoles a estas tierras. En las actividades que el Libro Club Teodoro Larrey del Museo de los Ferrocarrileros ofrece mensualmente, la literatura cobra vida en la voz de las y los narradores que ofrecen su canto; es un sello que ha construido con tesón Hena Carolina Velázquez Vargas, narradora oral, ferrocarrilera de corazón y periodista. Ella encabeza el Libro Club Teodoro Larrey (1872-1944) desde su creación, en 2013, nombrado así en honor al trabajador mexicano homónimo cuyos impulsos por tener una mejor situación laboral derivaron en la creación de la Unión de Mecánicos Mexicanos Ferrocarrileros que a la postre sería el semillero del que nacería el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana
en 1933.

Carolina es hija del sindicalista ferrocarrilero Guillermo Velázquez, cuyo patrimonio documental en torno a su vida sindical pasó a formar parte del acervo del Museo de los Ferrocarrileros; este fue el primer motivo que la acercó a Zarco Flores. A los pocos años de haberse inaugurado el Museo, como parte de una iniciativa gubernamental tuvo la encomienda de realizar acciones asertivas en torno a la erradicación de la violencia en contra de las mujeres, lo cual sería al paso del tiempo el inicio de una estrecha relación entre Carolina y el Museo de los Ferrocarrileros. Como parte de esa iniciativa, entre 2010 y 2015 se crearon cuatro videos documentales para dar cuenta de los aportes de las mujeres en la historia del ferrocarril, en la cual colaboró Hena; entre ellos destacan: Historia de unas mujeres que escalando por las nubes llegaron al cielo Una historia digna de contarse: las esposas de los trenistas de camino.

A través de estas historias imprescindibles podemos conocer la importancia que tenía el ferrocarril para miles de mexicanas y mexicanos, así como la gran pérdida cultural que significó su antipatriótica privatización por parte del régimen zedillista: las garras ansiosas de oro de las empresas estadunidenses se asentaron en nuestro territorio y la soberanía fue vulnerada. Pero la historia ha mostrado que el ferrocarril es funcional no sólo para el transporte de carga sino también el de pasajeros, y hoy su andar tiene nuevos bríos.

Fotografía y pie de foto de la publicación original.

IV

La palabra, como la memoria, echa raíces. La Red de Narradoras y Narradores Orales Guardianes del Patrimonio en la zona de La Villa combina narración oral y rescate del patrimonio, experiencias de vida y cariño por esta ciudad donde nos tocó vivir y crecer. Ese habitar comienza desde la persona, que a partir de su propio cuerpo como primer territorio/casa, buscará transmitir a partir de la voz esas historias vinculadas al tren, al crecimiento de la ciudad. Este proyecto, liderado por Hena Carolina, se combina con las actividades del Libro Club Teodoro Larrey, en el que participan Zyanya Mejía, Trigo Martri y Azucena Capulín, entre otros compañeros y compañeras que coordinan las actividades.

Para Carolina la narración oral es un patrimonio que ejercemos todas y todos; es un arte primigenio que nos permite honrar nuestra memoria, porque narrar historias, tradiciones y anécdotas nos permite reconstruir la identidad personal y colectiva. El personal del Museo de los Ferrocarrileros, encabezado por el maestro Zarco, y Alejandra Correa, coordinadora, esperan celebrar su veinte aniversario honrando la memoria del museo: buscarán recopilar y dar a conocer los nombres de cada una de las personas que han colaborado para su desarrollo.

Por último, el maestro Zarco comenta sobre la importancia de que el Museo tenga un foro propio, pueda ensanchar sus límites y eso haga posible ampliar su oferta cultural. Es vital y crucial que este recinto ubicado al norte de la ciudad siga en pie. Único en su vocación, y en pleno siglo XXI, es uno de los pocos espacios museísticos gubernamentales ubicados al norte de Ciudad de México.

"Petra", la maquina número 67 que se encuentra en la entrada del Museo de los Ferrocarrileros. Fotografía tomada por Zyanya N. Mejía

* Nota publicada originalmente en La Jornada Semanal el 30 de noviembre de 2025. Versiones digitales disponibles en: 

Issuu Reader | La Jornada Semanal No. 1604 | Domingo 30 de noviembre de 2025

El patrimonio ferrocarrilero: vanguardia y palabra — La Jornada - Semanal

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Día del Ferrocarrilero

El 7 de noviembre de 1907, Jesús García Corona descarriló un tren cargado de dinamita que se dirigía al pueblo de Nacozari, #Sonora. Uno de los vagones se había incendiado y de este modo salvó la vida de los lugareños.

Desde entonces a Jesús García se le conoce como El Héroe de Nacozari y la población a la que salvó recibe el nombre de Nacozari de García; además, se han construido monumentos en su honor y escuelas y colonias en todo el país llevan su nombre.


Monumento a Jesús García, el Héroe de Nacozari, ubicada en el lado poniente del Parque Madero, en Hermosillo, Sonora.


En 1935 el presidente Lázaro Cárdenas decretó que cada 7 de noviembre se conmemorara la hazaña de El Héroe de Nacozari y se instaurara el Día del Ferrocarrilero. Su Sacrifico inspiró la defensa de los derechos laborales.

Te invitamos a ver:



Salvador Zarco, director del Museo de los Ferrocarrileros, con la comunidad de la colonia 7 de Noviembre, Alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México, celebrando el Día Nacional de los Ferrocarrileros.


La historia del rebozo mexicano

 Por Atenea Morales de la Cruz

El rebozo es algo así como un manto de identidad. Un accesorio que va más allá de una simple prenda multifuncional pero que si de pensar su cometido se trata, diríamos que ha sido un reflejo de la expresión de la mujer mexicana. La historiadora Isabel Marín de Paalen se lo preguntaba en Etno-artesanías y Arte Popular en México: '¿Por qué se hace [el rebozo]? Porque tiene mil usos en la costumbre y modo de vivir de esas mujeres. No solo cubre y abriga, sino que también envuelve y sostiene al niño recién nacido en brazos de la madre; aligera la carga de las campesinas que corren a pie largas distancias para llevar a su hogar o al mercado pesadas mercancías (...); se tercia o enreda en la cintura hacia los hombros y de mil otras maneras, siempre con gracia y éxito estético insospechado; [esta prenda] ha sido musa de poetas y compositores'.

Y es que aunque el rebozo sea de determinación intrínsecamente mexicana sigue generando debate sobre su origen –y cuyo rastreo histórico nos lleva siglos atrás– algo es seguro: la historia lo ha convertido en algo más que un accesorio. El rebozo es resultado de una convergencia de tiempos, épocas y culturas. De momentos que determinaron y forjaron el México moderno. Con el rebozo la mujer mexicana encontró su identidad social y cultural durante el mestizaje.

Mujeres Purépechas usando rebozo, fotografía de Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI).


El rebozo y sus orígenes

Se estima que tiene al menos 500 años, que nace de la colonización y la evangelización. Desde mucho antes que los españoles llegaran a tierras americanas, había códigos de vestimenta atados a las culturas prehispánicas. Con la evangelización, las mujeres indígenas adoptaron y comenzaron a usar un tipo de manto. En la época colonial surgió el rebozo como una prenda distintiva, entretejida de fusiones de La Conquista y que vio deslumbrante el nacimiento de una nueva nación. Así lo pensaba el pintor y escritor, Dr. Atl, la creación del rebozo fue empujada por ‘las necesidades de identidad de casta y el gusto indígena, para lograr convertirlo en una prenda típica y nacional’. Sí, el rebozo –a través de su color, forma y textura– es una prenda mexicana por excelencia, identificada y adoptada a lo largo de los años.

De esta manera, se concibió su estructura rectangular, tejida con hilos de algodón, seda o una mezcla de estos y teñido con la técnica prehispánica conocida como ikat. Con extremos prolongados con flecos o puntas que se trenzan y se anudan entre sí y como centros productores surgen los estados de Guadalajara, San Luis Potosí –el pueblo de Santa María del Río–, Puebla, Oaxaca y algunos más. Desde la primera mitad del siglo XVIII, el rebozo constituía una prenda común entre las mujeres de las castas, criollas y españolas. El rebozo es también resultado del mestizaje, una prenda creada en los inicios de la Nueva España y cuyo modo de elaboración se le atribuyó principalmente a la mujer mestiza, ya que en su momento cumplió una función de distinción social.


De acuerdo a la fundación Alfredo Harp-Helú, en voz de Ana Paulina Gaméz, en su conferencia "Origen y uso del Rebozo"; la prenda tiene su origen en el almaizal morisco, que usaban las musulmanas en España durante la Edad Media, como prenda de recato para cubrir su cabeza y, algunas veces, incluso su cara. Las mujeres cristianas también lo usaron en algunas ocasiones. El almaizal tenía una forma rectangular alargada con flecos en los extremos más distantes y estaba ornamentado con listas longitudinales en las orillas más largas y una serie de franjas transversales en el cuerpo textil. Fotografía de Silvia Dorizzi.



El rebozo y la mujer mexicana

Años más tarde, perdería su propósito religioso y se convertiría en un emblema mexicano. Más adelante, las mujeres de la Revolución vestirían rebozos y las Adelitas lo adoptarían como una vestimenta que caracterizaría a la mujer revolucionaria. Ahí, con ellas, se dejó de llevar como mero accesorio, ahora se mostraba cruzado sobre el pecho para guardar los cartuchos de munición y salir a la lucha. El rebozo ha tomado un papel importante debido a su multifuncionalidad en la vida de la mexicana y como parte de la indumentaria tradicional y debemos reconocer sus transformaciones simbólicas. 'Para Frida [Kahlo] fue un símbolo de indigenismo, nacionalismo, de la ética de la clase trabajadora y una autodefensa, resistencia y alivio', escribía Gabriella Gutierrez y Muhs en su texto Rebozos, nuestras mantas culturales.

Y es que a lo largo de los años no solo personajes como Frida Kahlo, sino artistas como David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y hasta las musas del cine de oro retomarían y retratarían la belleza del rebozo en el arte como fue el caso de Dolores del Río, Carmen Zapata, Gloria Marín y María Félix en la época del cine de oro mexicano.


Frida Kahlo con rebozo, fotografiada para la edición de Vogue del 1 de octubre de 1937. Las fotografías fueron tomadas por Toni Frisell.


Pero, quizá, lo fascinante del rebozo es la radiografía que nos da sobre el México independiente y moderno, el mapa palpable sobre cómo la identidad mexicana toma forma y color –algo visible en textos y documentos que narran nuestra historia–. 'Vistiose la madre de Remedios con las mejores prendas: sus zapatos de charol, las enaguas azules con ribetes de terciopelo negro, y el rebozo azul que olía a nuevo…', escribía Ángel de Campo en el clásico de la literatura mexicana, La Rumba. Así, el rebozo se adjunta a numerosos libros y filmes que forman parte de la tradición mexicana. 'En esa sed de identidad se preludian los numerosos argumentos donde la mujer lucha por su autonomía y por evitar a toda costa la degradación', asegura Vicente Quirarte en Historia de las Mujeres en México. Cuando vislumbramos el rebozo, entendemos que se entretejen no solo hilos, sino rasgos de identidad y de la expresión individual femenina mexicana.


María Félix en la película Maclovia, 1948. Mondadori Portfolio.



* Artículo publicado en Vogue México y Latinoamérica el 12 de agosto de 2020. Obtenido de: El rebozo: Cómo usarlo y el origen de una prenda mexicana muy representativa | Vogue



Sube tus oraciones a la Virgen de Guadalupe *

 Por Ellen Freeman  


Tilma de San Juan Diego con la imagen de la Virgen de Guadalupe, expuesta en la Basílica. Foto: Frédéric Soltan/Corbis vía Getty Images


En un santuario en la esquina noreste de la Ciudad de México, filas de fieles en cuatro pasarelas móviles se deslizan bajo la imagen de la Virgen de Guadalupe. Una mujer cargada de canastas con una blusa bordada levanta una mano anudada y murmura una oración en mazahua. Una pareja intenta enmarcar una selfie con la Virgen. En la plaza exterior, rodeada de tiendas de recuerdos religiosos que venden velas, rosarios y botellas de plástico de agua bendita en tonos pastel con forma de Virgen, un sacerdote arroja agua bendita sobre un equipo de ciclistas-peregrinos con chalecos de seguridad de neón a juego con alcatraces frescos pegados a sus manubrios, mientras las familias se estiran sobre mantas y cocinan quesadillas sobre braseros portátiles en una ciudad de tiendas de campaña temporal. Las calles laterales están llenas de una caravana de camiones con paredes de madera adornados con caléndulas y serpentinas metálicas, otra opción de transporte y alojamiento para los 20 millones de peregrinos que visitan la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe cada año, que supera al Vaticano como el lugar sagrado católico más visitado del mundo.

En la polvorienta caja de una camioneta, Yolanda, quien viajó durante la noche desde Nicolás Romero en el Estado de México, descansa contra su mochila y juega con el cordón laminado que la denota como peregrina; Es la séptima vez que hace el viaje. "Es nuestra costumbre venir todos los años", dice. "Si necesitamos pedirle algo a la Virgen, debemos venir y hacerlo frente a su imagen".

Técnicamente, la Iglesia Católica no está de acuerdo. Desde 2001, la página web oficial de la Basílica incluye un portal en línea a través del cual los piadosos pueden enviar sus peticiones directamente a la Virgen sin salir de la comodidad de su conexión a Internet.


Portada de la página oficial de la Basílica de Guadalupe en donde se puede ver el cuadro de texto para enviar peticiones a la Virgen de Guadalupe. Captura de pantalla de Basílica de Santa María de Guadalupe


Todas las mañanas, Ricardo Galindo Melchor, quien administra el sitio web, se despierta con una bandeja de entrada de correo electrónico con entre 350 y 450 oraciones sin leer (el número aumenta alrededor del 12 de diciembre, el día de la fiesta de la Virgen, cuando en 2017 un récord de 7 millones de peregrinos visitaron la Basílica en persona). Los descarga en memorias USB, que coloca en una discreta caja de madera frente a la imagen de la Virgen. Permanecen allí durante 15 días, después de lo cual Melchor borra las memorias USB y las reemplaza por otras nuevas. Los mensajes nunca son leídos por ojos humanos, no solo por el tiempo que tomaría, sino por respeto a la privacidad del peticionario.

Originalmente, la Basílica imprimía las oraciones, pero eso rápidamente se volvió imposible de manejar. "Hojas y hojas y hojas y hojas", dice Melchor, conjurando pilas de papel con las manos. Luego, durante unos años, quemaron las oraciones en CD, que tuvieron que ser literalmente quemados después de sus 15 días a los pies de la Virgen. La tecnología USB se puso al día para agilizar el proceso, y hoy, la devoción en línea a la Virgen de Guadalupe ofrece una visión de lo que puede ser el futuro de la fe.

Aunque el concepto de enviar un correo electrónico a la Madre de Dios puede parecer sacrílego, el sitio web fue inaugurado por el Papa Juan Pablo II. "Vio cómo la gente viene a Guadalupe, y quería que ella también pudiera venir a ellos", explica el padre Andrés Enrique Sánchez Ramírez de la Basílica, sentado en una de sus capillas superiores mientras una multitud de feligreses escucha misa en los bancos de abajo. "Demuestra el alcance de la presencia de la Virgen; al igual que la Basílica, con sus puertas siempre abiertas, cualquiera puede estar cerca de ella". La Basílica de Guadalupe no es el único lugar sagrado que ofrece peregrinación virtual: el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia y el Santuario de Fátima en Portugal también transmiten transmisiones en vivo de sus misas además de peticiones en línea.


Sin duda la devoción a la Virgen de Guadalupe hace caminos, foto llamada Nuestra Señora de Guadalupe, de Pedro Pardo.

La tecnología puede verse alternativamente como una bendición o como una amenaza para la espiritualidad. Como mínimo, algunos grupos religiosos ven Internet como algo que debe controlarse, de ahí los motores de búsqueda específicos de la fe como JNet, para una experiencia de navegación kosher, Halalgoogling, que filtra los resultados haram, o Covenant Eyes, un servicio de bloqueo de pornografía cristiana que monitorea la actividad en línea y envía un informe mensual a un cónyuge o "Responsable de la pareja". La iglesia católica, en particular, ha utilizado durante mucho tiempo la tecnología cuando actúa como una forma de hacer proselitismo o difundir información en su beneficio. Fue uno de los primeros en adoptar la radio, especialmente en América Latina, donde las estaciones de radio católicas fueron voces alternativas a los portavoces del gobierno durante la agitación política de la década de 1930. Si bien el catolicismo digital parece un paso con visión de futuro para una iglesia cuyo dogma retrógrado le está costando seguidores, en realidad encaja dentro de la progresión del aggiornamento, "actualizar la iglesia", un concepto que se lanzó por primera vez en el Concilio Vaticano II a principios de la década de 1960, cuando el Vaticano se comprometió a escuchar y responder a los "signos de los tiempos". 

Hoy, el Papa Francisco tiene casi 17 millones de seguidores solo en su cuenta de Twitter en español (tiene otras ocho cuentas en diferentes idiomas). Durante su viaje a la Jornada Mundial de la Juventud a Brasil en 2013, ofreció indulgencias, esencialmente quitando tiempo de la sentencia en el purgatorio, a quienes lo seguían en las redes sociales que enfrentaban un "impedimento legítimo" para asistir, siempre que expresaran la "debida devoción".


Peregrinos pernoctando en el atrio de la Basílica de Guadalupe, fotografía de El Informador.



"La tecnología es simplemente una herramienta", dice Melchor. "Primero estaba escrito en piedra, ahora está escrito en unos y ceros. Los medios cambian, pero el objetivo es el mismo: conectarse con Dios".

"El medio sigue mejorando", dice el padre Ramírez, quien ve la tecnología como una forma no solo de difundir las buenas nuevas, sino de comunicarse realmente con lo divino. "Podría ser impreso, musical, pictórico, y ahora tenemos medios electrónicos que amplían este encuentro con Dios".

Pero, ¿una oración que rebota hacia los satélites en el espacio se acerca tanto al cielo como una ofrecida a los pies de la Virgen? Según el padre Ramírez, sí. "Como dijo el cardenal Newman: 'El corazón habla al corazón'. Yo diría que una peregrinación virtual tiene el mismo valor porque proviene de la necesidad del orante. Sabe que está siendo escuchado por la Virgen".

Rodolfo y Noel, que caminaron durante cuatro días desde Temascalcingo en el Estado de México para llegar a la Basílica, comprensiblemente ven las cosas de manera diferente. "Es una cuestión de fe", dice Rodolfo. "Caminar es una especie de penitencia; te permite reflexionar sobre tu vida diaria y lo que necesitas cambiar".

"Al final, sientes que no puedes más, pero la fe te motiva a seguir adelante", agrega Noel.

En la antigua catedral, que fue reemplazada en 1976 por la actual Basílica con su techo altísimo como una carpa de cobre oxidado, una familia de la Ciudad de México sostiene a su nieta pequeña para mirar a los ojos las estatuas de los santos. Admiten que los mensajes en línea pueden ser valiosos para aquellos que no pueden hacer el viaje debido a una enfermedad o distancia, pero insisten en que "es más fiel venir". Y afuera en la plaza, Mary y Jonathan de Colombia descartan la idea de enviar un correo electrónico a la Virgen por completo. "Eso no tiene ningún sentido", se ríe Jonathan.


En general, las iglesias buscan un equilibrio entre aprovechar los beneficios de la tecnología y preservar los valores fundamentales de la fe. ¿Qué opinas tú al respecto? Imagen de ElQuinto.com.co

Aunque estos guadalupanos pueden estar sesgados, la peregrinación virtual parece un caso de aggiornamento en el que la gente necesita tiempo para ponerse al día con la iglesia, y no al revés.

Melchor responde que la Virgen no realiza transacciones. "Ella no te amará más porque te esfuerzas más". Y, sin embargo, el esfuerzo es una parte esencial de su trabajo, que requiere una especie de alquimia espiritual: sacar las oraciones en línea del éter y hacerlas tangibles, en forma de una unidad flash en una caja de madera. Para Diana, una turista de Colombia, ese detalle marca la diferencia. "Es increíble", dice. "Con tantos mensajes que se envían, nunca pensarías que realmente van a alguna parte".

"Hay una necesidad espiritual, psicológica, natural, antropológica de expresar, de dejar algo permanente, de manifestar", dice el padre Ramírez, mientras el sacerdote en el púlpito de abajo da un sermón sobre la naturaleza fugaz del mundo humano. El impulso de escribirle a la Virgen o encender un votivo en el santuario habla del mismo deseo de permanecer, y lo que hace que la imagen de la Virgen de Guadalupe sea, de hecho, su permanencia.

Según cuenta la historia, la Virgen María se le apareció al campesino indígena del siglo XVI Juan Diego Cuauhtlatoatzin y le pidió que construyera un templo donde hoy se encuentra la Basílica. Cuando su visión no convenció al obispo local, ella se le apareció de nuevo y le dijo que recogiera rosas. Juan Diego le llevó esas rosas al obispo y cuando se le cayeron de la capa, dejaron una imagen indeleble de la Virgen: la misma cabeza inclinada, la túnica con lentejuelas y el halo radiante que ahora se puede ver en camisetas, tatuajes y figuritas que cuelgan de los espejos retrovisores de los taxis. Juan Diego fue canonizado como el primer santo católico indígena americano, y desde entonces la Virgen ha llegado a ser conocida como la Patrona de México y la Emperatriz de las Américas. Su imagen en la Basílica es, para muchos latinoamericanos, "la presencia real, concreta, de la madre de Dios", dice el padre Ramírez.

Diana planea visitar el sitio web cuando regrese a casa, pero dice que nada puede reemplazar la energía de estar en la Basílica. ¿Puede imaginar un futuro de devoción en línea, con la adoración piadosa en sus teléfonos? "Es un tema realmente complejo. Tal vez", enfatiza el tal vez, "en unas pocas generaciones puedo imaginar eso. Siento que para mi generación, la fe no se trata tanto de lo físico, sino más bien de lo que sientes". Se pone las manos en el corazón.


En otras tecnologías aplicadas a la espiritualidad se encuentra el rosario electrónico de la empresa Euro Digital Equipment. Consta de una bocina y entrada para audífonos para escuchar no sólo el rosario mariano sino otras varias oraciones. Además tiene la posibilidad de descargar los rezos en diferentes idiomas o aumentar la memoria de almacenamiento. Fotografía de Amazon 


El padre Ramírez no está preocupado: "Piensa en una madre y un hijo. Tiene que emigrar, y se lleva consigo la foto de su madre. La foto sirve para recordarle a ella, para mantener su amor. Pero nunca invalidará su regreso a casa, su necesidad del abrazo de una madre, su beso. Lo que comienzas en línea cuando escribes a la Virgen, lo completas aquí en el santuario".


*Artículo publicado originalmente el 7 de noviembre de 2018 en La Basílica de Guadalupe en México ofrece peregrinación virtual